En la primera etapa se torció el rumbo de los corredores. Se subía Braguía y la llegada estaba en Cabárceno, un final explosivo con rampas al 17%. Un despiste generalizado dio alas al portugués Bigas, que cogió dos minutos. El pelotón se dio cuenta a falta de 15 kilómetros, lo que impidió que pudieran recortar esta ventaja.

 

En la segunda etapa, la más relajada, no hubo apenas cambios. La jornada finalizaba en Reinosa después de pasar solo un alto. El principal inconveniente fue el tiempo, que aportó nerviosismo a la prueba. Álvarez vio como Franklin Chacón le cogía unos segundos y le sobrepasaba en la clasificación. Peor suerte tuvo Alcoba, que a 1 kilómetro para meta se le salió la cadena y libró el día perdiendo escasos 11 segundos.

 

 

 

Álvarez sigue dando muestras de ser uno de los mejores de la categoría.

Álvarez sigue dando muestras de ser uno de los mejores de la categoría.

 

Y llegó la jornada reina, con tres puertos: Hijas, Brenes y Collado Cirra. En el primero todos subieron sin problemas, pero en Brenes la carrera implosionó. Alcoba se metió en una escapada de seis que fue neutralizada en la bajada por un grupo en el que estaba Carlos Álvarez. Los 20 mejores de Besaya se la iban a jugar en la última subida.

 

Muchos de los que encabezaban la general se quedaron y tanto Álvarez como Alcoba estaban con una sensaciones muy buenas. Elosegui ya se había escapado y acabó llevándose la etapa, mientras que los dos leoneses se colaron entre los diez mejores de la general, un resultado que ha dejado a ambos con buen sabor de boca, aunque con la espina del despiste de la primera etapa. Además, el Fundación Contador, equipo de Álvarez, se llevó la clasificación por equipos.